Dice una voz popular; quien me presta una escalera para subir al madero, para quitarle los clavos a Jesús el nazareno. O la saeta al cantar, al cristo de los gitanos, siempre con sangre en las manos, siempre por desenclada. Harta del pueblo andaluz, que con la primavera, anda pidiendo escaleras, para subir a la cruz. Harta de la tierra mia, que echa flores, a Jesús de la Agonía y en la fé de mis mayores. O no eres tu mi cantar no pueo cantar ni quiero al Jesús del madero, si no el que tuvo en la mar. O no eres tu mi cantar no pueo cantar ni quiero al Jesús del madero, si no el que tuvo en la mar.. O no eres tu mi cantar no pueo cantar ni quiero al Jesús del madero, si no el que tuvo en la mar, si no el que tuvo en la mar.